domingo, 18 de abril de 2021

Siete Días.

 7 noviembre, 2020 by Sabinaquotes


“El domingo gocé con Les Luthiers,
el lunes me operé de cataratas,
el martes comprobé que las erratas
del pasado se suben a los pies.
El miércoles me trajo a mal traer
la guerra entre los perros y las gatas
y el jueves aguanté las peroratas
de un par de candidatos ¿o eran tres?
El viernes en Getafe cuatro a cero,
el sábado un morlaco a Talavante
le hizo un siete de sangre de torero.
Sale cara la rima consonante,
el penúltimo verso es el primero
y queda otra semana por delante”.

COSAS QUE DEBERÍAS PREGUNTARTE PARA SABER SI ESTÁS BIEN EN TU TRABAJO:

 1. ¿Tienes algo que aprender o alguien de quien aprender?

2. ¿Tienes posibilidad de ascender?

3. ¿Tienes posibilidad de ganar más dinero?

4. ¿Te satisface lo que haces?

5. ¿Puedes olvidarte del trabajo cuando estás fuera del trabajo?

6. ¿Sientes que te valoran como profesional?

7. ¿Sientes que te comprenden y te apoyan como persona?

8. ¿Puedes considerar a alguno de tus compañeros o compañeras como una persona amiga?

Si tienes más cinco respuestas negativas a estas ocho preguntas, sal de ahí y no mires atrás.

Me Perdono

Me perdono por equivocarme una y otra vez,

me perdono por elegir siempre el camino fácil,

me perdono por engañar y por engañarme,

me perdono por mentir tan bien que me creí las mentiras,

me perdono por los dolores que causé y por los que aún causo,

dejo ir las ilusiones perdidas, pero prometo luchar por las que aún tengo.


Me perdono por los fracasos, tantos fracasos, por los proyectos abandonados y por los sueños por los cuales no luché lo suficiente.

Me perdono por creer a los que me dicen que no es posible, me perdono por rendirme siempre y por dejar de buscar mis propios horizontes.

Me perdono por mis fallas como hijo y mis errores como padre; debo aceptar que soy aprendiz en todo y que no encontré un manual que me guiara, no es excusa, sólo que el método de aprendizaje implica cometer errores dolorosos.

Me perdono por ser humano, mortal, falible y por terminar cometiendo los errores que mi soberbia aseguraba que jamás cometería.