Al final uno termina entendiendo que su tristeza fastidia, que nadie quiere oír de tu depresión, que es un tema perfecto para ser evitado y que no interesa a nadie. Buscas sitios para llorar a solas, escondes tus emociones bajo el tapete y descubres que no puedes compartirlos con nadie, si acaso en un blog que nadie lee y donde desbordas lo que sientes en palabras que representan fielmente tu incapacidad como escritor y tu limitado léxico.
Al final, la tristeza que te envuelve, representada en la soledad que te agobia termina siendo cierta y te das cuenta de que tu única compañía es tu mente enferma, tu corazón roto, la culpa que te carcome, el miedo que te atenaza y las lagrimas que luchas por ocultar. Haciendo balance, no estás tan solo.
Suspiro
Si en tus recuerdos ves algún día
Entre la niebla de lo pasado
Surgir la triste memoria mía
Medio borrada ya por los años,
Piensa que fuiste siempre mi anhelo
Y si el recuerdo de amor tan santo
Mueve tu pecho, nubla tu cielo,
Llena de lágrimas tus ojos garzos;
¡Ah, no me busques aquí en la tierra
Donde he vivido, donde he luchado,
Sino en el reino de los sepulcros
Donde se encuentran paz y descanso!
Surgir la triste memoria mía
Medio borrada ya por los años,
Piensa que fuiste siempre mi anhelo
Y si el recuerdo de amor tan santo
Mueve tu pecho, nubla tu cielo,
Llena de lágrimas tus ojos garzos;
¡Ah, no me busques aquí en la tierra
Donde he vivido, donde he luchado,
Sino en el reino de los sepulcros
Donde se encuentran paz y descanso!