miércoles, 28 de noviembre de 2018

ÍTACA de Konstantino Kavafis (Alejandría, Egipto, 1863 – 1933)

Esta poesía me la envió alguien que me quiso mucho, como en todas esas historias, siempre esas personas terminaron lastimadas, dolidas y lejos de mi. Pero en esta ocasión me enviaron un poema y quiero compartirlo con los fantasmas silenciosos e invisibles que sueño que me leen. 

"Cuando emprendas tu viaje a Itaca 
pide que el camino sea largo, 
lleno de aventuras, lleno de experiencias. 
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al colérico Poseidón, 
seres tales jamás hallarás en tu camino, 
si tu pensar es elevado, si selecta 
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. 
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al salvaje Poseidón encontrarás, 
si no los llevas dentro de tu alma, 
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo. 
Que muchas sean las mañanas de verano 
en que llegues -¡con qué placer y alegría!- 
a puertos nunca vistos antes. 
Detente en los emporios de Fenicia 
y hazte con hermosas mercancías, 
nácar y coral, ámbar y ébano 
y toda suerte de perfumes sensuales, 
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas. 
Ve a muchas ciudades egipcias 
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente. 
Llegar allí es tu destino. 
Mas no apresures nunca el viaje. 
Mejor que dure muchos años 
y atracar, viejo ya, en la isla, 
enriquecido de cuanto ganaste en el camino 
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje. 
Sin ella no habrías emprendido el camino. 
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado. 
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, 
entenderás ya qué significan las Itacas."

martes, 20 de noviembre de 2018

Ultimas palabras

Quisiera ser merecedor de unas palabras al final, unas que no buscarán la grandeza, se que es mucho pedir, pero prefiero las de Sócrates. Simples, sencillas, prácticas y precisas.

—Critón, le debemos un gallo a Asclepio. Así que págaselo y no lo descuides.

Límite de Edad

Soy un joven de avanzada edad, tengo 45 años, pronto cumpliré 46 y cada vez mas leo sobre gente que se suicidó a esa edad.

Tengo un buen trabajo, algunas personas me quieren, unas cuantas me admiran (pobres ilusos!) y cada vez mas crece el número de los que me detestan, creo que pronto deberé carnetizar a estos últimos.

Los años (pocos según muchos) cada vez me pesan mas, he sentido el límite de la cordura al alcance de la mano y he decidido no cruzarlo, pero no niego que es una pendiente que me arrastra poco a poco y que al fondo de su abismo una muerte coqueta me invita a besarla.

No sé cuanto viviré, a veces, cuando Nimue se molesta conmigo (algo cada vez mas frecuente...) siento que los motivos para ver nuevos amaneceres son cada vez menos, que lo fácil sería acortar los calendarios y olvidar las promesas de fechas por cumplir.

La edad me hace desear los años sin depresión o en los que la ignorancia me hacían menos terrible su presencia. Me hace desear los amores tiernos de la adolescencia, que aún siendo igual de sufridos eran menos dolorosos, hoy quiero recordar el verso de José Asunción Silva como posible mensaje a Nimue.



Suspiro
Si en tus recuerdos ves algún día
Entre la niebla de lo pasado
Surgir la triste memoria mía
Medio borrada ya por los años,
Piensa que fuiste siempre mi anhelo
Y si el recuerdo de amor tan santo
Mueve tu pecho, nubla tu cielo,
Llena de lágrimas tus ojos garzos;
¡Ah, no me busques aquí en la tierra
Donde he vivido, donde he luchado,
Sino en el reino de los sepulcros
Donde se encuentran paz y descanso!

Alfonsina y el mar

A veces el mar me llama, supongo que es la misma llamada que recibió Alfonsina Storni, yo a veces también siento el deseo de llevar mi soledad, mi pesar, al agua y a la sal para dejar allá adentro todo.

Mi ex esposa nunca entendió ese impulso de meterme en el agua del mar a media noche cada 31 de diciembre, la verdad era que a veces soñaba con que no volvía a tierra.

Que en paz descanse Alfonsina Storni, como entiendo cuanto pesa el pesar y cuan honda puede ser la depresión. Les dejo la hermosa canción de Mercedes Sosa, Alfonsina y el Mar.


domingo, 18 de noviembre de 2018

«Si puedo evitar que un corazón se rompa»: Emily Dickinson; poema y análisis.



Si puedo evitar que un corazón se rompa (If I Can Stop One Heart from Breaking) es un poema de amor de la escritora inglesa Emily Dickinson (1830-1886), publicado de manera póstuma en la antología de 1890: Poemas (Poems).

Si puedo evitar que un corazón se rompa, uno de los poemas de Emily Dickinson más breves y eficaces, conjetura que para hacer el bien no es necesario abordar grandes empresas, sino más bien tocar y mejorar las pequeñas cosas cotidianas que nos rodean. Después de todo, una vida se justifica por la suma de esos actos diminutos, casi imperceptibles; acaso los únicos que pueden cambiar al mundo.


Si puedo evitar que un corazón se rompa.
If I Can Stop One Heart from Breaking, Emily Dickinson (1830-1886)

Si puedo evitar que un corazón se rompa,
entonces no viviré en vano;
Si puedo aliviar el pesar de un hermano,
consolar el dolor del vencido
ayudar al petirrojo a encontrar su nido,
entonces no viviré en vano.

Voy a Dormir


Voy a dormir (Voy a dormir) es el último poema de la escritora argentina Alfonsina Storni (1892-1938), escrito pocas horas antes de su muerte.

Ciudad de Mar del Plata, primavera. Una mujer de cabello corto camina con decisión hacia la playa. Algunos dicen que Alfonsina Storni se internó lentamente en el Océano Atlántico; otros deducen que se arrojó a las aguas embravecidas desde una escollera.

Lo único cierto es que Alfonsina Storni desapareció en el mar en la madrugada del 25 de octubre de 1938. Tenía 46 años de edad.

Esa misma noche, horas antes de su desaparición, Alfonsina Storni envió tres cartas: una para su amigo Gálvez, solicitándole que cuide a su familia; otra para su hijo, Alejandro; y una tercera para el periódico La Nación, adjuntando su último poemaVoy a dormir.

Voy a dormir, uno de los mejores poemas de Alfonsina Storni, es también su despedida.




Voy a dormir.
Voy a dormir, Alfonsina Storni (1892-1938)

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvidea... Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...

Disfraz

Desconfía de ese amigo que es sólo chistes, tal vez esconde su tristeza.
No te dejes engañar por el que oculta su vida solitaria en sábanas y lujuria.
Sospecha de aquel que tiene una vida vibrante de emoción, tal vez solo espera la muerte.
Mira en profundidad a aquel cuya vida es "perfecta", al que no le falta nada. Ese muy probablemente ya no desea vivir.

Todo eso lo sé bien porque soy un experto en usar la careta del hombre capaz y perfecto, mientras que la depresión abre túneles bajo el suelo de mi vida para derrumbarla desde abajo,

Ya cansado de ver que satanás se esfuerza tentándome para que me quite la vida, hice una trato con él, si pone el arma en mi mano, yo haré mi parte. Pero por supuesto es una oferta por tiempo limitado, tiene hasta mi cumpleaños número 46 para hacer su movimiento o debe dejarme en paz. De momento sólo parece avivar las ganas en mi, debe ser que teme que al final no lo haga.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Que mas quisiera...

Cuanto quisiera decir que la depresión se ha ido, que ya no me atenaza, que no pienso en acabar con todo, que se fue y hoy no es mas que un oscuro recuerdo. 

No es así, asoma su rostro cada vez que puede, me tienta y le he retado a darme los medios para darle a cambio lo que pide, me aplasta y me golpea hasta dejarme cansado, sin ganas de nada a pesar de que hay mil razones para luchar por todo.

La depresión es una compañía detestable que no se va, no te ayuda, te hace la vida de cuadros y pesa sobre tus hombros cada día, pero se acomoda en el rincón de tu alma y se prepara para tomar cada espacio sin importar de que trates de llenarlo.

Fue maravilloso vivir estos meses sin ella, ahora solo uso mi máscara como cientos de otros en la calle, me cubro de amabilidad para con todos porque se lo dura que puede ser la vida para con quien está frágil y finjo estar bien. La magia se me agota día con día y ya tengo angustia de lunes y dificultad para levantarme cada mañana. A veces sueño con no despertar o con dormir para siempre.