viernes, 19 de febrero de 2016

Y te vi

Y te vi dos veces esta semana, y como dicen por allí la mente se imagina las cosas peor de lo que en realidad son, la primera vez fue en un evento del colegio de nuestro hijo, al principio estaba algo inquieto porque al parecer intencionalmente llegaste tarde a traerlo, pero la verdad es que cuando vi a mi hijo estuve muy tranquilo.  La serenidad que el me brinda, supera la que alguna vez tú pudiste ofrecerme, ya que con todo el mal que me hiciste la arruinaste, la acabaste, todo lo dañaste.

¿Me duele verte ? La verdad pensé que me dolería, pero al verte me di cuenta que ya no me atraes como antes, actualmente eres la persona que más daño me causaste, renunciaste a ser mi esposa y te llevaste a mi hijo amado, para mi que soy un hombre que lo que más ama es su familia, eso fue hacerme un jaque en una sola jugada.  Ahora lo único que me duele, es no tener mi hijo a mi lado, me había hecho muchas ilusiones con él creciendo a mi lado, nunca quise tener un hijo por fuera de mi hogar, pero tu lo hiciste posible, solo por tu egoismo.

Gracias por arruinar la vida que desee tener, espero que haya valido todo el empeño que le metiste arruinar mi vida, para que la tuya sea mejor.

Y como dicen por ahí ... "Al sacarme de tu vida perdimos los dos, yo seguramente volveré a amar, pero ¿quién te amará más que yo?"


lunes, 15 de febrero de 2016

Mañana...

Mañana dejas tu casa y a tu esposo, aún no sabes si será temporal o permanente; mañana inicia una nueva etapa de tu vida y no puedo estar ahí para recibirte, me toca ser una vez más el amigo en la distancia.

Mañana es el día D de tu Normandía, No se si yo tendré ese día en mi vida, admiro el valor con que lo has llevado y lo que siento por ti crece en tamaño, fuerza y admiración una vez mas.

Ya pasa media noche, llegó el mañana.

Hoy es el día (martes 16 de febrero de 2016).

Como haré para que hoy te sientas querida?

jueves, 11 de febrero de 2016

Como cambian las cosas en tan poco tiempo...


Hace 6 meses llorabas y decías que me había alejado, que aunque presente no era yo mismo, que te había abandonado para no volver. Gritaste y pataleaste hasta mas no poder y un día después de ver tus ojos miel al fin volví.

Hace un mes y medio me decías que era un hombre maravilloso con ropa y sin ella, los te amo brotaban rápidos de tu boca y soñabas los mismos sueños que yo.

Hace dos semanas no me dices que me amas, recalcas que si cambio mi vida debo hacerlo por mi y no por ti, y ya no mencionas ningún sueño...

Se que pasas por días muy duros, y se que mi labor de estar ahí para apoyarte debe ser la de un soldado silencioso y anónimo que muera sin quejarse, pero mientras armas tu maleta y empiezas una nueva vida ruego a Dios que de alguna forma misteriosa (porque no alcanzo a ver cómo) me (será que aún es nos?) conceda la gracia de una vida a tu lado.

Merlín Ambrosious

lunes, 8 de febrero de 2016

Echar pa'lante

En este tiempo, pocos son los esposos o las esposas que son capaces de dar su vida por su pareja, y no escribo de parar una bala con el pecho, me refiero a renunciar a tus sueños, a tus anhelos, a tus deseos más profundos; y hacerlo por esa persona, hacerlo porque quieres que se cumplan sus sueños , quieres hacer realidad sus deseos, quieres que sus anhelos dejen de ser solo eso y se vuelvan una realidad, y te partes el lomo en un trabajo que seguramente no te gusta, en un trabajo que te hace pensar en las mañanas, “no quiero hacer esto el resto de mi vida”, pero recuerdas que lo haces por esa persona, recuerdas que ese es tu motor, recibir a cambio una sonrisa, una caricia o un te quiero de esa persona, y trabajas y trabajas por esa persona, y renuncias a todo lo que una vez deseaste, dejas de irte a vivir a ese país que tanto soñaste solo porque esa persona no quiere alejarse de su familia, dejas de vivir en la gran ciudad porque sientes que es muy grande para esa persona y sabes que esa persona no está acostumbrada a vivir allí que se siente insegura, dejas de reunirte con tus amigos para dedicarle tiempo, dejas de hacer cosas que te gustan, dejas de salir a pescar solo porque quieres dedicarle el tiempo que se merece. 

Y al final, después de haber abandonado todo lo que te hacía ser tú, cuando ni tú mismo te reconoces, cuando ya tu único sueño, tu único anhelo, tu única meta y tu único deseo se ha vuelto complacer a tu pareja, te das cuenta que se arregla mucho mejor que antes, hacer ejercicio y se arregla más para ir a trabajar, sientes que su atención hacia ti ha bajado, porque “tú solo te dedicas es a trabajar y trabajar”, “ya no eres quien eras antes”, “ya no tienes los sueños que tenías antes” y la final después de decirte que quiere darse una oportunidad con alguien más, porque no le gusta la forma en que resuelves los problemas, porque hace tiempo venimos con problemas, solo te dice “tienes que echar pa’lante”, esa frase es lo único que te queda,  después de haber dado todo.


Y ahora que estás solo, que quien era tu compañía en el viaje de la vida te dejó, porque hay alguien que es mejor que tú, y no dejas de culparte por no haberlo hecho mejor, no dejas de autoflajelarte por haber fracasado en tu matrimonio, cuando no dejas de sentirte como la peor persona sobre la faz de la tierra; te das cuenta de algo peor, ya no tienes una meta, ni siquiera tienes un sueño, no tienes anhelos y mucho menos tienes algo parecido a un deseo.  Desechado, pisoteado con el corazón roto y el alma herida, eres tirado a la calle como un trapo viejo que ya no sirve ni para limpiar la chimenea.  Ya no sirves para nada, ni para nadie, porque a falta de motivos no sirves ni para ti mismo.  Solo sabes que “tienes que echar pa’lante” el problema es que en este momento, ya ni sabes donde es adelante.

Un lugar para los que pasamos etapas duras...

Seguramente eres de los que alguna vez has sentido que no hay esperanza, el mundo no es un lugar para ti, todo tu esfuerzo no sirvió de nada, estás destruido y acabado; pues bien, este es un lugar para que no estés del todo solitario, un lugar de encuentro para los perdedores, los que fracasamos y necesitamos contar nuestra historia, siquiera sea sólo por matar el tiempo que tambien trata de matarnos a nosotros.