Hace un mes y medio me decías que era un hombre maravilloso con ropa y sin ella, los te amo brotaban rápidos de tu boca y soñabas los mismos sueños que yo.
Hace dos semanas no me dices que me amas, recalcas que si cambio mi vida debo hacerlo por mi y no por ti, y ya no mencionas ningún sueño...
Se que pasas por días muy duros, y se que mi labor de estar ahí para apoyarte debe ser la de un soldado silencioso y anónimo que muera sin quejarse, pero mientras armas tu maleta y empiezas una nueva vida ruego a Dios que de alguna forma misteriosa (porque no alcanzo a ver cómo) me (será que aún es nos?) conceda la gracia de una vida a tu lado.
Merlín Ambrosious
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