No es así, asoma su rostro cada vez que puede, me tienta y le he retado a darme los medios para darle a cambio lo que pide, me aplasta y me golpea hasta dejarme cansado, sin ganas de nada a pesar de que hay mil razones para luchar por todo.
La depresión es una compañía detestable que no se va, no te ayuda, te hace la vida de cuadros y pesa sobre tus hombros cada día, pero se acomoda en el rincón de tu alma y se prepara para tomar cada espacio sin importar de que trates de llenarlo.
Fue maravilloso vivir estos meses sin ella, ahora solo uso mi máscara como cientos de otros en la calle, me cubro de amabilidad para con todos porque se lo dura que puede ser la vida para con quien está frágil y finjo estar bien. La magia se me agota día con día y ya tengo angustia de lunes y dificultad para levantarme cada mañana. A veces sueño con no despertar o con dormir para siempre.
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